Amparo Sanz Abenia

Ciudades dormidas

Ciudades dormidas

Sinópsis:El tiempo no soporta la mirada del sol. Habita en los surcos de la meditación. Duele la duda igual que su pregunta: ¿por qué seguir si nada ha de durar? Pero hay que avanzar para encontrar la luz soñada que nos sueña. La verdadera luz presente en los dormidos. La muerte es el tema central del arte: en la literatura, en la música, en la danza, en el teatro, en la pintura, en el cine, en la escultura. El gran poeta egipcio Ahmad Yamani rememora a su madre muerta como “la dormida”. Dormidos están los habitantes de todo cementerio. Los cementerios son ciudades dormidas: una “arboleda de luz” las atraviesa. Amparo Sanz Abenia busca la sombra donde todos duermen, descansan. La sombra de los presentes en la luz. El resplandor de los ausentes en la palabra y en los poemas mudos que son las fotografías funerarias. ¡Con tanta luz podría arder el cielo! Dentro del espíritu de nuestra poeta hay un silencio en llamas aislándola de las trampas del ruido. Ella sabe muy bien que lejos del tráfago mundano se pone en pie el misterio. ¿Es mar, monte o desierto lo que habla en Amparo? Es la luz de los durmientes, de quienes con paciencia infinita esperan lo inefable: la verdad. Los poemas de estas Ciudades dormidas evocan e invocan (recuerdan y llaman). Resuenan en el viaje de nuestros pasos hacia el único destino irrevocable.